martes, 18 de agosto de 2009

inolvidable belgica parte 2

Nos fuimos a un bar cerca de plaza San martín, de esos bares con onda. Nos sentamos, yo me pedí una sprite (si ya se aburrida pero nos tomamos todo el finde).

Bueno, nos pusimos a charlar más profundamente, me preguntó porque se habían ido mis amigas, les conté que son mis ex compañeras de Fac. (carrera que dejé por la mitad la de psicopedagogía) que ellas tenían que trabajar y yo no, etc etc etc.

Típico material de relleno en estos casos.

Me contó que el ama Latinoamérica, que estudia turismo y le encantaría trabajar en Cuba o Argentina, que en Europa las cosas están demasiado pautadas y que el prefiere en su vida mayor margen para el caos.

Le dije que para mi era difícil comprenderlo pero que podía captar lo que le pasaba.

En un momento se me acaba la bebida, así que lo llamé al mozo y como no me escuchaba, Joel se levantó y me trajo de la barra otro vaso de sprite. Le dije gracias y aproveché. Las miradas justo se cruzaron, era la situación ideal y…beso…y otro…y otro….y más profundo.

Sentí la explosión de la química. Pero ni siquiera esa onda “me gusta el beso” como Martin 1.

No, la QUIMICA con mayúsculas. Como sabor de piel conocida, familiar, aroma que me envolvía, sentía que sabíamos como besaros, como movernos. No recuerdo cuanto hace que me pasaba algo así.

Creo que no recuerdo un beso así nunca.

Seguimos tomando algo e intentando charlar pero era irresistiblemente lindo, y nos surgían nuevamente las ganas de besarnos. Yo no se si esto pasa porque, era la última noche, porque ambos sabíamos que yo al otro día me volvía, porque yo allí era una extraña y no tenía prejuicios ni miedo de qué dirán, no sé. Pero yo no recuerdo haberme sentido tan “libre”.

Al rato ya no teníamos mucho más que hacer y salimos del bar. Por la calle, me tomaba de la mano, y de repente paraba el paso y me abrazaba y me besaba.

Llegamos al hotel y no dudé.

Vino a mi habitación y nos despojamos lentamente de la ropa.

Fue perfecto, fue justo, fue como si nos conociéramos de años.

Aprendí anoche que la química es algo que existe, que no pasa por conocer a alguien mucho o poco, que no pasa por la confianza.

Que cuando sucede no podés parar, y todo comienza una y otra vez.

Que es una tentación constante ese cuerpo a tu lado.

Que cuesta dormir más allá del cansancio.

Que te estás dando cuenta que no solo es el mejor sexo de tu vida, sino el hombre más perfecto en ese instante, el más lindo, el que sabe cómo hacer cada movimiento sin error.

Y cuando a las 6, sonó mi celu (el vuelo era a las 11 y no tenia nada armado), vi que el se despertó, y cuando me di vuelta a tomar mi vestido hippie, me lo sacó y lo tiró al costado de la cama. "No te vas" _ me dijo.

Y todo volvió a comenzar. Quién puede resistirse a los fireworks?

Pero al final, me tuve que ir. Sin mails, sin teléfonos. No me pidió nada, yo no le pedí nada. Porque? Porque fue perfecto y no quiero repetir segundas partes malas. Era como un final de esos que nunca tuve, de pelis.

Prefiero conservar el recuerdo de anoche tal como está, sin finales que corten la magia. Me lo merezco.

14 comentarios:

Menage A Trois dijo...

Amiga Olivia:
(SANA) envidia!!!!!!!!!!!
aún lo estoy leyendo con los ojos super abiertos!
TE FELICITO NENAAAAAA!!!!
Beso enorme

Gaussian Blur dijo...

Muy buena historia y relato, quedó realmente de película :) Me alegro mucho por vos; éstos son pequeños grandes hechos que nos marcan y nos hacen creer un poquito más en que la magia todavía existe...

Menage A Trois dijo...

vio como es el destino...
hace unos dias estabas con un petiso que hacia alarde de su coche en Santa Barbara...
y ahora te encuentras con esta aventura de pelicula!
OLI, BRINDO POR VOS!!! (a pesar de no tener vino!)

Lady dijo...

Qué bueno Ollie! Una historia de película! :)

Mybabies dijo...

Que lindo lo que te paso Oli!!
Finalmente se dio y el final es perfecto!!

Marcelo Jorge dijo...

Olivia, que alegría que me da leer este post tan lindo!!!, creo que de eso se trata, de VIVIR , tan solo de eso, nada mas. Relajarse y vivir, las cosas se van dando solas, cuando uno menos se da cuenta, es feliz….así de fácil sin complicarla. La felicidad está en el olor de las tostadas, en cosas simples que sin querer nos van llenado la vida con amor, con hijos y con cosas inimaginables.-
Ojo esto que te escribo a vos y lo leo para mi, es como una doble lección, no te creas que yo la tengo muy clara ni nada de eso. Yo he tocado fondo para empezar a construir una nueva persona en la que estoy trabajando todos los días. Y una manera de trabajar en mi, es darte una mano a vos.-
Cariños
PIPUS

ML dijo...

Oli, me parece una anécdota simplemente genial, de esas para guardar en un rincón del alma y acordarse siempre. Beso!

Superchic dijo...

me gustó tu historia, estuvo muy buena!

Mery dijo...

Genial!!!!! Me alegro por vos!!!
Inolvidable!!!!
Y con qué excelente redacción... magnifico!
Besotes

Olivia P dijo...

Trate de buscar palabras nobles, que describieran las sensaciones que viví. No lo esperaba, no lo busque. Todavía esta fresco en la memoria. Se que no volveré a verlo, y mejor así. Con el tiempo se borraran sensaciones aunque como repetirlo! la vida traerá nuevamente esas sensaciones físicas acompañadas del amor? no lo se. Pero que bien la paseeeeeeeeeeeeeeeee... jajaja y Menage basta con lo del coche!!!!jajajaja

Olivia P dijo...

Si, fue de pelicula, hoy llame a dos amigas mias que estuvieron en el viaje y que se acordaban de verlo en el hotel...Parece que aunque la vida no es una peli, te brinda momentos que parecen serlo. besos a todossssssss (y ahora que no?) jajaa

Mery dijo...

No te pierdas en un después!!!!
Disfrutá lo que te pasó... qué viene después solo te lo va a dictar el tiempo!
Besos

Olivia P dijo...

Si Mery ni hablar, todavia estoy regocijandome en lo que vivi jiji

vera dijo...

Valeu! como dicen los brazucas.
Algunas veces hay que "revolear la chancleta", no?