jueves, 30 de julio de 2009

Olivia a ciegas

“Most first dates are like job interview with cocktails. I think I am done.” (Carrie, sex and the City, la biblia de las Fab four)

Anoche a las 22 hs nos encontramos con Martín bis en un bar.

En la foto, si bien estaba de lejos, se lo veía un buen pibe, ningún Brad Pitt, pero la verdad tampoco estoy buscando eso.

Arreglamos en el café de la calle Armenia que me queda bárbaro (sí, el mismo adonde fui con Rolo), y llegué antes. En las citas a ciegas me gusta un poco esto de estar antes, (no se porque odio el venir caminando, siento que el otro me da mirada rayos x), y además me pongo a mirar a todos lados tratando de identificar segundos antes al protagonista.

De repente pasa uno de rulos (que tengo con los rulos! Dios! Algo edípico?), y lo miré, porque se parecía al de la foto, pero siguió caminando. A los 2 segundos me suena el celular y le digo,”si, estoy acá en la mesa al lado de la barra”, y vuelve rulos. Era él nomás.

La cita fue agradable, noté su satisfacción en el primer escaneo de miradas que se dan siempre los dos participantes del experimento, y me relajé. Martín es economista, tiene 1 año menos que yo, master en el exterior, un pibe brillante, docente en la Facu, y un 10 aparentemente como tipo. Me contó de sus ex, de que hace como 2 años que está solo, de las razones por las que terminó sus relaciones o lo terminaron, y yo hice lo mismo. En fin, la típica entrevista de cita. Como un “hoja de ruta”.

Martín me gusta como persona, quisiera conocerlo más, y me acaba de invitar al teatro hace 10 minutos por sms. Le dije que sí obvio. Pero la química todos sabemos es algo fundamental. Y no me produjo “el relámpago”. Sé que a veces surge como un tibio rayo de sol. Pero con Martín uno, (que by the way no apareció), sí me provoca ese deseo. No es suficiente con “ser buenos” para encontrar el amor, no?

Pienso en mi ex Juan, que no es buen tipo, y está acompañado.

Pienso en mi primer novio, casado hace años.

Pienso en Javier, mi segundo novio y con el que casi me caso, que, ha hecho las cosas más juzgables éticamente en una relación, y hoy está conviviendo y esperando a su primer hijo con una típica mosquita muerta.

En estos días de búsqueda, reflexiono mucho. Pienso también en la típica frase de “eso no se busca”, “se encuentra”, fundamento de este blog, y espero no estar equivocada. Creo firmemente que uno es actor y motor en su propia vida.

Espero seguir creyéndolo porque le pongo mucha onda.

Mañana sale teatro.

martes, 28 de julio de 2009

El amor en los tiempos de

No pude reprimir más la ansiedad pese a todos los consejos y órdenes expresas y hoy, tras esperar 2 horas 37 minutos que, me escribiera en el msn (sinceramente, si te gusta alguien, cuanto más podes aguantarte?) le escribí:

Yo: Hola Martín! Como estas?

M.: Hola... como estás Olivia?

Yo.: Bien. Vos todo bien? (cualquiera)

M.: Maso, tengo fiebre..

Yo.: Uh pobre, cuidáte! Viste a un médico?

M.: si, tengo que estar guardado 7 días y estoy tomando Tamiflu.

Yo.: Ah...estas con gripe A? (recordando nuestro beso apasionado)

M.: y viste que ahora no te hacen más el estudio, si tenés los síntomas te medican directamente, así que bueno...

Yo.: Pobre, bueno, espero que te mejores!!

M.: Gracias! Un beso Oli.

Ahora, no sé si preocuparme por mi salud o por el poco interés de este muchacho.

En fin, mañana igual tengo una cita. Viva!!!

lunes, 27 de julio de 2009

Martin reloaded

Martín no me llamó ni me mandó sms en todo el día.

Hoy se conectó, su nick decía "reloaded", y no me saludó.

Cada vez que veía desde el escritorio de mi jefe que se abría una ventanita naranja en mi monitor, corría y nunca fue él. Mi jefe, fastidiado.

Reprimí por consejos de las fab tour (mis amigas) de no escribirle ni mandarle sms.

Recién es lunes!

Hoy estuve, igualmente, muy ocupada en la oficina así que me distraje bastante.

Y a eso de las 4 de la tarde, me escribió otro Martín, al que llamaré Martin bis.

Martín bis es un chico que me agregó de Match.com, es divino, simpático, no muero, anyway. Foto 7 puntos, y me invitó a salir el miércoles a tomar algo y conocernos.

Esto de las citas a ciegas es medio freaky, pero me voy a animar. Ya me animé en su momento con Juan, aunque los resultados fueron nefastos…

El miércoles salgo con un Martín, al menos.

domingo, 26 de julio de 2009

La cita perfecta

Martín llegó un poco impuntual, pero refrené mis impulsos de mandarle sms para ver si venía, y esperé, haciéndome la desentendida.

Finalmente llegó a las 23 hs., en su 206 nuevo y flamante. (Aunque debo confesar que no soporto los 206, sobre todo los grises, porque siempre que puteo en las avenidas porteñas, el causante es 206, Corolla, o Bora, en ese orden sostengo una teoría que los perfiles psicológicos que se inclinan por estas marcas son los típicos pisteros que no respetan a nadie). Me sorprendí cuando subí al auto, porque estaba súper arreglado. El perfume masculino inundaba el auto, anteojitos con marco negro onda Hugo Grant que me pierden, camisita a cuadros azules, pantalón de vestir. Todos los hermanos armenios son mas de estilo hipones, así que me quedé un poco sorprendida por el “packaging” del muchacho para la cita.

Mi sonrisa amplia creo que delataba mi satisfacción, porque de repente superaba mis expectativas a cada paso. El propuso un bar en Palermo (me encanta cuando toman la iniciativa) y me preguntó detalles de mi trabajo, no preguntas superficiales, sino que revelaban querer saber de mí. Me confesó que se sentía raro en salir con la amiga de toda la vida de su hermano, y que no se lo iba a contar (igual el está en España, así que qué más da).

Fuimos a un bar de luces semi difusas en Palermo Hollywood, me preguntó que quería tomar, y se lo pidió al mozo. Me encanta cuando ellos toman el rol masculino y no vacilan. Así que iba todo bien. Charlamos de todo, de sus proyectos, de sus ganas de progresar en la vida, del futuro, de sus gustos musicales, de la vida. Cada vez iba mejor, y de repente se cortó la luz en el bar. Seguimos la cita en penumbras hasta que me propuso irnos. Yo pensé “Bueno, acá se termina la cosa”, a lo que me sugirió ir a otro lado. A mi me encanta el río, y aunque son días muy fríos, decidimos irnos para las Barrancas de Alvear donde hay muchos barcitos copados.

Confirmé nuevamente mi teoría de los 206 porque ni bien agarró Cantilo, como un loco empezó a picar y esquivar autos al mejor estilo Schumacher, delatando un pseudo problemita de ego (espero que el tamaño del ego no sea inversamente proporcional al de su virilidad). Yo me agarraba fuerte y observaba el velocímetro subir a 160, y empecé a sentir náuseas.

Dado que era una primera cita, no quería decirle nada, pero cuando el jugo gástrico asomaba por mis muelas, salivando, le tuve que decir: “Martín podes parar? Me siento mal”

Frenó en un costado y me dijo “si, mi cuñada también se descompone en este auto, no se que le pasa. Tomá aire” Y la vergüenza que sentía fue mermando. Un divino!!

Finalmente llegamos al bar elegido, nos reímos de la anécdota, y de muchas cosas más. No atinaba a darme un beso, y mientras iba nuevamente sacando a colación el tema de su hermano, de que no le iba a decir, que se sentía hacíendo trampa... Mientras, yo lo único que quería era que me besara.

A las 7 de la mañana recién, luego de una CITA con mayúsculas, donde me sentí bien tratada, donde el otro como debería ser en una cita quería realmente conocerme como persona, estacionamos en la puerta de mi casa.

El guardia de seguridad, con la curiosidad que caracteriza al gremio, vigilaba.

M.: “Bueno, espero que la hayas pasado bien”

Yo: “Si, me encantó y la pasé genial”

M.: “Bueno, no le voy a decir nada a mi hermano eh”

Yo: “Mirá, lo que piense tu hermano a mi mucho no me importa, jeje”

M.: “Sabes que me intimidas un poco. Me gusta mucho tu boca…”

El beso fue celestial. Y nada más. Como corresponde, no atinó a ningún pedido desubicado. Y además era tardísimo. Y además, tengo que dar "chica bien", pensé.

M: “Nos estamos viendo”


Hacía mucho que me importaba tan poco el relojeo del guardia de mi edificio. Al fin y al cabo, hace tanto que me ve hibernar y no salir un fin de semana, que no me importa lo que piense. Y espero que el espectáculo le haya gustado.


A continuación, sms grupal a mis 4 amigas más cercanas:

La mejor cita en aniosssss =)

viernes, 24 de julio de 2009

El hermano de

En mi afán por entrar al mundo de las citas seriales, estoy aceptando a mansalva invitaciones, y es verdad que la evidente buena y nueva disposición atrae a moscas como la miel…Como un inesperado giro en mi destino trágico y kármico, la diversión aflora por todos lados. Me encuentro arreglándome más, maquillándome más, seduciendo...

Martín es el hermano menor de amigo Mariano, de la comunidad Armenia. Me lo encontré de casualidad ayer en el gimnasio al que asisto rigurosamente, pedaleando enérgicamente. Con este nuevo halo positivo que me rodea, como un aura atrayente de hormonas masculinas, me saludó y como había una bici desocupada a su lado, me animé a ejercitarme a su lado.

Nunca antes habíamos cruzado más que dos palabras, en la casa de mi amigo. Pero el diálogo fluyó como agua, hablando de viajes, de su hermano que ahora vive en España, de la familia, en fin, de la vida. De repente me pide el msn, yo sentía que me fluía la sangre más rápido por lo mucho que me gustaba…Llego a casa después del gym, prendo la pc, y ya me había agregado. Rápido, lo agrego y me escribe al segundo:

M.: Hola! Que bueno que te conectaste

Yo: jaja, si, siempre me conecto a la noche…

M.: No me animé a decirte que estás más linda que antes..

Yo: Gracias! Que divino!

M.:Si, tenés algo distinto, no se, el pelo…

Yo.: gracias!...(ups)

M.:Tenía vergüenza de preguntarte si querés hacer algo hoy o mañana…

Yo: Dale, me encantaría, te paso mi cel y arreglamos, Todavía no arreglé nada..

M.: Dale, (anota numero). Mañana te mando sms y salimos

Yo.: Buenisimo, te mando un beso que estoy cocinando! (cortando rápido antes que se arrepienta, con un leve autoboicot)

M.: Dale…


Y acá estoy, 22 hs., a punto de que me pase a buscar. Puse “Heart of Glass” de Blondie y “I drove all night” de Cindy Lauper mientras me maquillo y canto por el living.

No sé que resultará de todo esto, pero que es divertido, ni hablar.


I drove all night....

jueves, 23 de julio de 2009

El bajito

Llegué hoy a la oficina con los ánimos un poco caídos, recordando mi cita de anoche, tratando de no contar a nadie la desgracia vivida. Son de esas cosas que uno no quiere que se sepan de uno, aún cuando uno no tiene nada que esconder. Pero, por experiencias pasadas, sé que son de esas anécdotas que por más buena onda que tenga con mis compañeros de oficina, son motivo de burlas.

Germán es un compañero de mi oficina. Típico nerd, bajito, lentes. Germán y yo no tenemos nada que ver en apariencia. Pero, hete aquí, que nuestro amigo, en una de esas salidas grupales de after office, como joda de grupo, empezó un romance virtual conmigo hará hace un año. Sabiendo de mi estado de recién-me-separé-de-relación-dolorosa allá por el 2007 en mi ingreso a la compañía, empezamos la típica joda de oficina de hacerse el enamorado, mandarme regalos, mails (siempre dentro de la joda grupal), hasta que yo me rendí y empecé también a seguirle los chistes.

Hace dos semanas salimos todos a cenar a Puerto Madero a festejar por un lanzamiento exitoso. El lugar, lejos de lo que nos habían recomendado, era ese típico restaurant tanguero lleno de jovatos y más que jovatos, y sobre todo, matrimonios por arriba de los 60. Le pusimos la mejor onda y nos dispusimos a pasarla bien pese a todo.

En un momento de la noche, el animador del lugar empieza a pasar mesa por mesa a invitar a las parejas a bailar un lento de esos de Estela Raval, para conmemorar el amor. Divirtiéndonos como locos, el animador no tuvo mejor idea que pasar el micrófono por nuestra mesa y preguntarnos por las parejas enamoradas de turno. Germán agarró el mic, y empezó a delirar de lo enamorado que estábamos, de que hacía poco que estábamos saliendo, que pronto íbamos a casarnos. Todo esto, sabiendo que lo peor que me pueden hacer es hacerme pasar papelones en público.

Así es que, primero con una fuerte resistencia, y luego con resignación ante la vitoreada grupal, terminé en el centro de la pista en medio de matrimonios festejando sus bodas de plata, oro, cobre y lo que se les ocurra, bailando un tangazo.

Germán, ante mi postura rígida y mis protestas, y la evidente diferencia de altura que nos separa, me dice: “Olivia, ya estamos acá, callate y bailá”.

Desde ese día que no puedo parar de pensar en él. Hasta mis amigas están emocionadas. Oli, hace tanto que no te gusta alguien así, reconocelo, me dicen.

Mientras él cuenta de sus findes locos y de las chicas diosas que va conociendo en el comedor diario, el machismo reinante, lo viva, genio total le dicen, mientras, yo miro de costado.

miércoles, 22 de julio de 2009

Pie plano

23 hs. Llamada desde Palermo a Coghlan.

Yo: Vera, no sabes lo que me pasó.
Vera: Oli como te fue, estuve todo el día acordándome de tu cita!
Yo: Vera, la peor cita de mi vida, si así esta la cosa, yo me retiro!
Vera: Contáme!
Yo: Me mandó sms a la tarde. Como el día estaba terrible arreglé algo cerca de mi casa, la idea era un café por acá por Armenia. Imagínate. Un día terrible y vino! Al principio re bien, es onda rockero, campera de cuero, rulos calamarescos, vos sabes como me pierde esa onda
Vera: si, si..
Yo: Y la charla lo más bien, es abogado, 39 años, vive solo en Barrio Parque, pero, yo me daba cuenta que, mina que pasaba mina que miraba…
Vera: uh, sory, te tocó el típico paje…desubicado!
Yo: Ojala…el problema, Vera, es que me daba cuenta que a las chicas no les miraba los típicos atributos, sino que le miraba los pies!
Vera: What?
Yo: si…y vos sabes que con mi ojo clínico, yo no me contuve y le pregunté, te llama la atención mucho los pies no? A lo que el me dijo que si.
Yo, con mi mejor cara de nada, le dije, “claro todos tenemos detalles que nos llaman la atención más que otros.” Y me dice, "si, pero para mi es condición excluyente que una mujer tenga buenos pies..."

Vera muda.

“Vera te imaginarás que la cita a partir de ahí fue un relleno en donde yo no veía la hora de irme. Empezó a decirme que le había llamado la atención mi altura, como soy alta…(se imaginó que? pleaseeeee)

“Lo peor de todo fue que, cuando me ofrece alcanzarme hasta casa, en el auto, me pidió si le podía mostrar los pies!”

Me sentí en ese capítulo de Charlotte de Sex and the city te acordás?

No digo que sea fácil conocer a alguien., y respeto la diversidad de gustos, pero….justo a mi?

En fin, next!

lunes, 20 de julio de 2009

Rolo

El finde me fui a bailar a conocido boliche de la costanera con amigas. Un embole, no por el lugar, sino porque realmente hace rato que no puedo disfrutar de la atmósfera de boliche, de la producción, de la música estridente, de la ropa ajustada, me harta. Pero bueno, dada la campaña emprendida, le puse onda y fuimos con Mary y Moly.

A los 15 minutos, estábamos en un rincón, mirando a las pendejas de turno bailar mientras alguno que otro nos tiraba una invitación para un threesome.

Mary me mira y me dice:

“Please vayámonos ya! Tengo torta de chocolate en casa, quiero meterme en la cama, taparme y ver tele”

“Si, yo también”- contesté resignada. No podía luchar contra la fuerza de mis instintos.

Me sentía desubicada, vieja, fuera de onda.

Haciendo señas a los taxis que pasaban, escucho una voz que nos habla desde un auto importado de esos que nunca te miran. Era un flaco enruladísimo onda Calamaro.

“Ya se van? “ (típica, pensé, más de lo mismo!)

“Sí, la verdad que, si…”- contesté

“Está bueno hoy acá?”

“Si, sí”- seguíamos parando taxis ocupados.

“No se vayan rubias, porqué se van?”

“Si, nos sentimos mal”- empecé a chamuyar no pudiendo creer porque insistía tanto este Calamaro clon con treintañeras. (Daremos gato? le dije a Moly)

El auto partió lejos y entonces dimos por cerrado el tema.

A los 5 minutos Andresito, se me aparece por detrás. “Salimos mañana? Dame tu celu”

Yo, que no recuerdo cuando fue la última vez que me invitaron así tan fácil, a salir, y no a un telo directamente, ante la insistencia de las chicas que ya estaban dentro de un taxi, le tiré mi número, esperando que lo olvide al instante, dado el apuro de la situación.

Hoy Rolo (tal es su nombre…no comments) me llamó a las 15 hs. (sí, lunes)

Salimos el miércoles a tomar algo.

Estoy contenta.

domingo, 19 de julio de 2009

Estas equivocada, nena

Me llamo Olivia P., tengo 31 años y estoy en una búsqueda más que activa del amor de mi vida.

Decidí abrir el blog luego de una discusión con mi jefe con el que me llevó muy bien debo aclarar (casado con su primera y única novia hace más de 10 años, dos hijos, muy tradicional y moralista) quien, ante mi status de “sola” me acusó de estar buscando demasiado activamente al hombre de mi vida.

Jefe: “eso se da solo”
Yo: “ya hace 8 años que estoy esperando que se de naturalmente. Si sigo pensando así no voy a encontrar más pareja”
Jefe: “buscas en los lugares equivocados, que mejor lugar que el trabajo, de a poco”
Yo: “Acordáte lo de Gustavo, seguí tu consejo y me focalicé aca y mirá lo que pasó”
Jefe: “bueno, eso fue un desencuentro”
Yo: “te digo que no, que está muy complicado el hacer alcoyana alcoyana! Y no lo digo solo por los hombres, a mi también me cuesta. Vos no entendés porque te casaste hace mil años. Si yo me hubiera casado con Martín tampoco entendería”
Jefe: “Bueno Bridget Jones argentina, debieras bajar las expectativas”
Yo: “no quiero. En principio, sigo con mi plan, citas seriales”
Jefe: “Bueno hace lo que quieras, como siempre, o abríte un blog donde vuelques tus deslucidas y grises aventuras así no me torturas más” (irónicamente)

DONE.

Estrategia

Hace más de 8 años que no tengo una relación de noviazgo. Noviazgo en serio. Novio bien.

Y me cansé de esperar que el azar de la vida me traiga a un hombre con quien compartir mis días. No espero al príncipe azul, no espero a ningún millonario, solo alguien que me atraiga, que me guste, con quien la pase bien, que me enamore, que quiera estar conmigo y yo con él y pasar la vida juntos.

Pero se me complica, como a muchas de mis amigas y conocidas. Creo que es una cuestión de mercado, de oferta y demanda. Las mujeres hoy somos más en número y veo día a día lo difícil que está.

Es así que diseñé un plan de acción. Soy muy resolutiva, y creo que así como encontrar un buen trabajo, creo también que hay que armar una buena estrategia para encontrar a aquel candidato potable.

Sí, algún día quiero tener una familia, y no me da vergüenza decirlo. Disfruto el estar sola también y mucho, pero eso no quita que quiera en un futuro tener un proyecto de a dos.

Por eso, empecé a “ofrecerme” al mercado de las más diversas formas, Internet, a través de amigos, facebook, cursos, etc.

Al menos me estoy divirtiendo y de pasar los sábados viendo la tele o comiendo, pasé a tener citas, cafés, invitaciones, conociendo hombres. Y de eso se trata este blog.