lunes, 31 de agosto de 2009

Berni, sábado

Siento cansancio, me maquillo con la base de esas caras (si si, la que cuesta un ojo de la cara) y siento que estoy repitiendo esta acción como ritual por enésima vez. Esta es la última vez en mucho tiempo, me digo.

Ante la mirada sigilosa del guardia de mi edificio (si si, el que me vió salir con uno y otro, alto, bajo, morocho, rubio) salgo y me tomo un taxi. Quedamos encontrarnos en el bar de la calle Armenia. La verdad que ya ni siento nervios ante una cita a ciegas porque todo este experimento de las citas seriales implementado y fomentado por vera y sus amigas, realmente tienen un resultado, al menos para mi: ya no queda timidez, ya es un ejercicio, ya no tengo nervios. La verdad es que un poco se pierde la emoción porque al menos para mi, paso a ser algo mecánico.

Llego al bar y como B. no llegaba (además por teléfono la voz no me gustó nada nada nada) me pedí un Baileys, asi como quien no quiere la cosa.

Y llegó.

B. debe medir como 1.90. Y a golpe de vista, me quiero matar. Tiene look cura, y si bien busco un hombre con todas las letras, un poco de onda no viene mal.

Se sienta, y me dispongo a pasar la velada de la mejor manera posible. Para mi sorpresa, B. empieza aver el menú de comida. (nadie me dijo que ibamos a cenar). La verdad que por la cara de B. no se si le gusté. No siento eso, tampoco rechazo. Yo con mi Baileys antes de la cena, parezco una alcohólica asi que le aclaro "es que pensaba que solo ibamos a tomar algo"

B. es arquitecto, tiene 42 años. Los pasados 10 años se casó y se divorció. No tiene hijos. Y una de las razones por las que no prosperó la cosa, al menos el lo atribuye a ello, fueron sus constantes viajes.

A medida que avanza la charla, encuentro puntos en común. Me parece inteligente, y hasta lo empiezo a ver atractivo. Me hace reir, pero me parece de un humor inteligente.

La verdad que terminamos la cena y yo estaba re enganchada, soltando la lengua a más no poder. Y me doy cuenta que me gustaría una segunda cita.

En eso me suena el celular.
SMS de Patricio

Hola!, q haces manana?

.........

domingo, 30 de agosto de 2009

Viernes, Patricio

Patricio.

La previa: dos veces por chat, me pareció ocurrente, ubicado, centrado, una conversación sin gran climax pero tampoco aburrida, como un buen 7. Es contador, 30 años, y quedamos en encontrarnos el viernes a tomar heladito por Palermo.

Eran las 12 de la noche cuando llegué. Sentado, en la esquina, solo, estaba el. La verdad que es lindo chico, un poco demasiado flaco (lo que me hace recordar esos 5 kilos recien aumentados mucho mas), un poco más bajo que yo, en fin. Todo bien.

Hablamos bastante, no morí de amor, pero es un pibe de esos pocos que valen la pena, o al menos lo parecen. Es trabajador, responsable, tiene proyectos, hace bastante que está solo y se nota que es un poco tímido. Me contó que está luchando para llegar a fin de mes porque está pagando créditos, y nos ponemos a hablar de lo difícil que es hoy en día vivir solo.

Me invito a ir a tomar unas clases de salsa con el (yo le habia contado que me encanta bailar salsa). Lo unico que me extrañó es que me contó que es de pocos amigos, y eso a mi siempre me da mala señal. Siempre que salgo con alguien con pocas amistades tengo problemas en que respete mis tiempos, mis ganas de estar con amigas.

Pero bueno, hoy brindo por Patricio y por todos los Patricios que quedan, caballeros, dulces, que no se zarpan y que van al frente sin ser empalagosos.

Mañana les cuento de Berni con quien me encontré el sábado.

Dedico este post a mi blogguera amiga Mery.

jueves, 27 de agosto de 2009

Adios Pilates

Si, si , si. Ando revirada por la vida. Ando protestona. No estoy en un buen momento.
Mañana me veo con Patricio y el sábado o domingo (aun sin definir) con Berni. No es el momento indicado para conocer a nadie.

Pero, hoy necesito escribir esto.

Llegué 18.05 a la farmacia. Entro. Me subo a ella lentamente, me cuesta mirar, respirar...
Hasta que me decido. No puedo ser tan cobarde.

Y ahi, dictatorial, real, el numero tan temido: aumenté 5 kilos desde que estoy haciendo PIlates. Obvio no le echo la culpa porque estoy con mucha ansiedad, porque comi de todo en este invierno que se aleja (please) y también porque no es una actividad aeróbica y estoy al tanto de ello. Tonifiqué, si, pero estoy bajón.

Los casi $ 200 que pagué por cada mes, hoy me parecen una estafa.

Me alejo de la farmacia fastidiada, con bronca, siento que exploto en el jean en este día tan caluroso además.

Y pienso en mis relaciones.

Será que yo me autoboicoteo y le echo la culpa a los demás?

Me voy a terapia, besos

miércoles, 26 de agosto de 2009

La última trilogía

Bueno, la última jugada en mucho tiempo: decidí dar el ok a encontrarme con Daniel, Berni y Patricio.

Los 3 están en Match, los tengo en msn y agotarán mi último reservorio de energía. Como la última apuesta por ahora. Arreglé con los tres para esta semana.

Daniel.

Hoy nos encontramos en un bar por Cabildo. Daniel pinta buen tipo, trabaja para una petrolera, es divertido. Llega puntual, habíamos hablado por teléfono una vez y parecía el típico "canchero" pero no quise prejuzgar. Cuando lo vi llegar, con ese andar elástico y relajado, como dando saltitos y campera de cuero, supe que era él. A pesar de haber visto solo una foto.

Y , le guste. Me gustó. Pero....

Tiene ese lenguaje que me baja la libido: a cada rato, me dice "linda", "divina", "amor", y es la primera vez que me conoce. Pinta como el tipico chico que le gusta mucho salir a los boliches y no quiero ser prejuiciosa pero no es mi target.

Nos vamos a tomar algo a otro bar, y me pide "dar una vuelta".
Pero no una vuelta a la manzana, sino que YO diera una vuelta, para que el me mirara de cuerpo entero!

Yo me lo quedo mirando, y me toma de la mano sin que yo pueda reaccionar, y me hace girar.

"Imagino las cosas que te deben decir en la calle", me tira, mientras me mira mi trasero.

A partir de ahí no pude cambiar la energía. Charlamos de varios temas, me dice que no encuentra chicas como yo (no se a que se referirá), pero le digo que hay muchas chicas solas hoy en día que no están con un top plata metalizado en la barra de los boliches y pelo platinado de rubio. Que quizás erra la búsqueda.

Es que me pongo a pensar en muchas muchas de mis amigas.

Lindas, inteligentes, profesionales, divertidas, buena gente (buena gente en serio), que nunca metieron los cuernos, que tienen proyectos, que no son absorbentes, y ESTAN SOLAS.

Por eso será que ultimamente no tengo paciencia para hombres que lamentan mujeres que no valen la pena. (como en la oficina)

Me quiere dar un beso, a lo que accedo para dar cierre a la cita y...el peor desastre. Vieron esos besos donde es todo movimiento como decirlo, movimiento de lengua puro a ritmo alocado sin besar realmente a la otra persona? De la magia del primer beso no hubo nada. Ni siquiera un poco de química. Rechazo total.

Ni del interior, ni nada.

Que siga con las luces de neón.

Me estoy quedando sin resto, sinceramente.

domingo, 23 de agosto de 2009

Desde el balcón

El sábado nos juntamos con mis amigas las psicopedagogas. Ellas se recibieron y están trabajando todas de eso menos yo que me volqué a comunicación. Pero después del viaje a Mendoza no nos habíamos visto así que nos debíamos una nueva reunión. Les debía el relato de Joel!

Me encantan nuestras reuniones. Hablamos a la par las 4, se hablan varios temas al mismo tiempo y solo nosotras nos entendemos, cada una está a veces en su mundo, nos hacemos las uñas, mientras una come la otra habla por teléfono; mientras una está en la compu tirada la otra se maquilla. Vamos vestidas como queremos, si en pijama en pijama, los pelos revueltos, con ojeras. Todo está permitido.

Me doy cuenta que estoy bastante cansada de las citas. Si bien creo en buscar, un poco de receso no me va a hacer mal. Voy a hacer un ultiomo intento (hay 3 de match que están dando vueltas y tengo que al menos conocerlos) y luego, si nada funciona, pienso bajar un rato la cortina.

Mientras les cuento de mi agotamiento mi amiga Florencia me dice:

"Es normal, cualquiera se agotaría, por eso mejor dejar que las cosas pasen"

Yo concuerdo pero también creo en respetar que tenemos diferentes necesidades a diferentes momentos.

Una de ellas, por ejemplo, Delfina, hace rato que está "encerrada". No le gusta salir, está harta de los boliches, de las citas, de internet. Respetó su momento de ostracismo.

Y cuando yo estoy entrando en esa etapa, este sábado Delfi nos sorprendió. Se estaba mandando sms con un muchacho que conoció en la panadería en la semana.

Cada sms que llegaba era un estallido de risas. Gritos, suspenso ante cada respuesta que llegaba. Aconsejábamos sobre como tenía que responderle, y la animamos a que acepte a salir ese mismo día, ante su negativa.

La maquillamos entre todas, una le prestó botas altas, otra un sweater, la lookeamos. Finalmente aceptó salir ese mismo día.

Cuando el sujeto de las facturas pasó por el depto de Florencia, Delfi bajó.

Maru y yo mirabamos desde el balcón sin querer asomarnos muy obvias.
La escena era tan representativa.

Desde lo alto, miraba a Delfi salir del escondite en el que había estado guardada para afrontar nuevamente el mundo de las citas.
Y yo desde el balcón.
Respetando mis tiempos. Ya volverán.

martes, 18 de agosto de 2009

inolvidable belgica parte 2

Nos fuimos a un bar cerca de plaza San martín, de esos bares con onda. Nos sentamos, yo me pedí una sprite (si ya se aburrida pero nos tomamos todo el finde).

Bueno, nos pusimos a charlar más profundamente, me preguntó porque se habían ido mis amigas, les conté que son mis ex compañeras de Fac. (carrera que dejé por la mitad la de psicopedagogía) que ellas tenían que trabajar y yo no, etc etc etc.

Típico material de relleno en estos casos.

Me contó que el ama Latinoamérica, que estudia turismo y le encantaría trabajar en Cuba o Argentina, que en Europa las cosas están demasiado pautadas y que el prefiere en su vida mayor margen para el caos.

Le dije que para mi era difícil comprenderlo pero que podía captar lo que le pasaba.

En un momento se me acaba la bebida, así que lo llamé al mozo y como no me escuchaba, Joel se levantó y me trajo de la barra otro vaso de sprite. Le dije gracias y aproveché. Las miradas justo se cruzaron, era la situación ideal y…beso…y otro…y otro….y más profundo.

Sentí la explosión de la química. Pero ni siquiera esa onda “me gusta el beso” como Martin 1.

No, la QUIMICA con mayúsculas. Como sabor de piel conocida, familiar, aroma que me envolvía, sentía que sabíamos como besaros, como movernos. No recuerdo cuanto hace que me pasaba algo así.

Creo que no recuerdo un beso así nunca.

Seguimos tomando algo e intentando charlar pero era irresistiblemente lindo, y nos surgían nuevamente las ganas de besarnos. Yo no se si esto pasa porque, era la última noche, porque ambos sabíamos que yo al otro día me volvía, porque yo allí era una extraña y no tenía prejuicios ni miedo de qué dirán, no sé. Pero yo no recuerdo haberme sentido tan “libre”.

Al rato ya no teníamos mucho más que hacer y salimos del bar. Por la calle, me tomaba de la mano, y de repente paraba el paso y me abrazaba y me besaba.

Llegamos al hotel y no dudé.

Vino a mi habitación y nos despojamos lentamente de la ropa.

Fue perfecto, fue justo, fue como si nos conociéramos de años.

Aprendí anoche que la química es algo que existe, que no pasa por conocer a alguien mucho o poco, que no pasa por la confianza.

Que cuando sucede no podés parar, y todo comienza una y otra vez.

Que es una tentación constante ese cuerpo a tu lado.

Que cuesta dormir más allá del cansancio.

Que te estás dando cuenta que no solo es el mejor sexo de tu vida, sino el hombre más perfecto en ese instante, el más lindo, el que sabe cómo hacer cada movimiento sin error.

Y cuando a las 6, sonó mi celu (el vuelo era a las 11 y no tenia nada armado), vi que el se despertó, y cuando me di vuelta a tomar mi vestido hippie, me lo sacó y lo tiró al costado de la cama. "No te vas" _ me dijo.

Y todo volvió a comenzar. Quién puede resistirse a los fireworks?

Pero al final, me tuve que ir. Sin mails, sin teléfonos. No me pidió nada, yo no le pedí nada. Porque? Porque fue perfecto y no quiero repetir segundas partes malas. Era como un final de esos que nunca tuve, de pelis.

Prefiero conservar el recuerdo de anoche tal como está, sin finales que corten la magia. Me lo merezco.

inolvidable belgica parte 1

Anoche me quedé sola en Mendoza después de haber pasado unos días geniales con las chicas. Ellas decidieron irse temprano por la mañana y yo tenía vuelo recién para hoy a la mañana. Recorrimos, hicimos un poco de todo, fuimos a bailar, hasta ahí todo normal.

Por lo tanto, anoche bajé a cenar sola al restaurant del hotel. La verdad que el día se me había pasado re lento y estaba un poco arrepentida de no haberme vuelto por la mañana (Hoy no fui a trabajar)

Leí mucho, fui al spa del hotel y a las 20.30 me fui a cenar. Me puse un vestidito de esos medio hippies que me daba la sensación de "self confidence". No soy de esas personas que disfruten mucho los viajes o cenar solas, pero bueno, todo suma como experiencia.

Ni bien me senté noté a un rubio bastante lindo a mi izquierda, a punto de cenar con un amigo.

Me miró, y me sostuvo la mirada fijamente.

Yo ordené pastas y, sintiéndome un poco incómoda, me puse a mirar disimuladamente para el otro lado. La verdad es que estas situaciones no las se manejar, no puedo ponerme en femme fatal y “seducir” a lo Karina Jelinek.

De repente, el rubio me habla en un castellano forzado, y me pregunta mi nombre.

Le contesté, pero medio antipática, mas por timidez que por mala onda.

Me invita a la mesa que estaba compartiendo con su amigo (quien estaba compenetradísimo en la tv) a lo que le dije que no gracias.

Y cuando pensé que no me iba a hablar más, se dispuso a charlar conmigo, diciéndome que se llamaba Joel, era belga y tenía 29 años. Estaban recorriendo Argentina y Brasil en un viaje de 6 meses, y ya estaban pensando continuar hacia Chile, Bolivia y Perú.

Como siempre cayó en el lugar común de decir que amaba a Maradona, que Argentina con su futbol era lo más, algo que realmente mucho no me interesa. Pero le comenté, para no ser tan cortada, que mi tío había jugado al fútbol con Maradona.

Para qué! Enloqueció y pasó a mi mesa sin pedir permiso. Yo no sabía si estaba de copas o que, pero lo que si puedo decir es que sus ojos celestes y su boca eran muy atractivas.

Recordé que todo el fin de semana recibí consejos de mis amigas de relajarme, de disfrutar más, de no pensar tanto… ( y comments de mi amigo Marce)

En un momento vienen a la mesa estos grupos que tocan boleros, y para mi sorpresa, los invitó a que me toquen una canción.

Quiero aclarar que a mi estas cosas no me pasan jamás. Jamás rosas de admiradores secretos, jamás pasacalles ni nada por el estilo, ni del más estable de mis ex novios. Y de repente un belga salido de la nada, me ofrecía un tema de Luis Miguel a los 10 minutos de conocerme.

Pagó, y mientras yo estaba todavía maravillada, me invitó a tomar un trago fuera del hotel.

Su amigo nos vió irnos juntos de la mano hacia la bella ciudad de Mendoza a las 21.45. Sentí la liberación de sentir que estaba viviendo plenamente una aventura sin restricciones. Sentí el permiso de disfrutar sin pensar en el mañana.

sábado, 15 de agosto de 2009

regalo para mis lectores

Quería regalarles este video, sobre todo a las chicas y también a todos aquellos que busquen el amor en todas sus formas.

Yo ya estoy en Mendoza en el hotel y la estamos pasando genial.
Despues les contaré news, mucho turismo extranjero sobre todo.

Espero disfruten el video! (Con Windows Media lo ven)

besos, O.

viernes, 14 de agosto de 2009

mentitas revolucionadoras

Estuve medio desaparecida estos días, primero porque estuve fuera de la ofi, pero además porque asistí a un seminario sobre paz espiritual. Basado en la filosofía del Tao, que me encanta y de vez en cuando leo, hicimos ejercicios de respiración para regular las energías de nuestro cuerpo y redirigirlas a los diferentes centros del cuerpo. Si si, les sonará chino, de hecho lo es! Pero me hizo muy bien. Hablé con mi "maestro", sobre todo lo que me venía pasando. Esto de "buscar".

Se busca? Se encuentra? Se fluye? Se hace como que se fluye pero no?
Se debe hacer esto de "ser simple y que la vida sea" y mientras ver que los años pasan y quedar sola?
Cómo conciliar ambas cosas?

En una de las didácticas nos hicieron acostarnos en el piso, nos taparon con una frazada mientras se escuchaba una música bien indígena de fonfo, super relajante. Nos ponían unas mentitas en la frente que se respiraban dada la intesnidad del aroma, la idea era buscar un lugar o situación de plena felicidad.

Y recordé.

Juan y yo, en la nieve, el estaba sano, yo tenía mi pelo natural, los dos rozagantes, sentía en el cuerpo la felicidad fluir. Podía asirla, esos momentos de extasis. Y estábamos en una cabaña de madera, hecha de leña. En un momento decidimos salir, pero en vez de hacerlo por la puerta, fiel a nuestro estilo bizarro, empezamos a salir por la ventana y Juan me sacaba.

Puedo decir que uno de los momentos más felices de mi vida fue en un sueño, con la persona que más amé en la vida. Porque el "recordar una vivencia" que era la consigna, en realidad no era un hecho real sino un sueño que había tenido alguna vez.

Mañana nos vamos a un hotel en Mendoza con las chicas a pasar el finde largo. Necesito amigas, y "fluir" un poco.

lunes, 10 de agosto de 2009

Que noche la de anoche (parte 2)

Nos fuimos con Juan a tomar algo a Olivos. Dejé atrás la fiesta y mis amigas.

Entramos al bar, y charlamos toda la noche.

Juan es arquitecto, y me hizo reír mucho. A la media hora, mi celular sonaba. Atendí y era Mary.

“Nena, dejaste tus cosas! Donde estás?”

Al explicarle la situación, me dijo que no me preocupara y que me cuidara.

La noche iba sobre ruedas.

Pero, a la hora, empezaron las llamadas otra vez. La diferencia es que esta vez las llamadas surgían desde el celular de mi nuevo acompañante.

Juan cortaba los llamados, “son los chicos, que hinchas”, repetían.

Yo la estaba pasando muy bien y la verdad no me importaba nada.

Pero, la fuerte insistencia al celular, me llamó la atención. Qué amigo puede insistir tanto?

No le dije nada, hasta que, al ver mi cara de desconcierto y que no podía creer que uno tuviera amigos tan insistentes ante una situación tan obvia, el mismo confesó.

“Es mi novia”.

Amablemente, y ante tanta situación parecida vivida con Javier, en el pasado, sin echar culpas, porque no estábamos haciendo nada, me excusé y me fui.

Pedí un taxi, y me apoyé sobre la ventanilla reflexionando sobre mi pasado. Sobre como cada uno tiene un karma, y cuando más me inclino por divertirme, se repite una historia conocida ante un perfecto desconocido una vez más.

La fiesta Light terminó siendo el comienzo de una semana nada light de reflexiones.

domingo, 9 de agosto de 2009

Que noche la de anoche (parte 1)

Ayer a la tarde estaba empezando a pensar en excusas para faltar a la fiesta. Pero mis amigas Mari, Pau y Carry ya estaban en camino (ellas viven bastante mas lejos). Así que no podía evadir la responsabilidad asumida. Les pareceré vieja total pero hace rato que por más que trato, no encuentro placer en ir a fiestas o boliches. Me encanta bailar, boludear, reírme, pero la puesta en escena de cada persona que veo tratando de seducir en poses ridículas, la producción que se mandan, todo eso me da mucha fiaca y no me siento identificada para nada.

22 hs. El guardia de mi edificio me ve salir nuevamente un sábado, toda producida contra voluntad, y subir a la camioneta de Mari. Por suerte no tenía que sacar mi auto esta vez sino que, sus padres, que estaban de viaje, le había dejado la camioneta a su cuidado. Nos sentiamos re adolescentes, y lejos de serlo, empezamos a cantar en el auto "Camilo Sesto" y tomamos Panamericana.

23 hs. Nos perdemos. Teníamos un mapa para llegar a Santa Bárbara que nos mando un total desconocido, pero no era muy claro y de repente estábamos en Don Torcuato. Decidimos bajar en YPF para preguntar.

00.30 hs. Llegamos a Santa Barbara. Un country gigante con laguna propia, nos dirigimos lentamente al lugar. Al llegar, una casa estilo minimalista Punta, alucinante, nos recibieron felices una docena de muchachos.

Estacionamos y al entrar, automáticamente nos sirvieron champagne gratis, en copas (nada de plástico barato). Al fondo, se veía la laguna artificial y una especie de playa montada que el dueño de casa se mandó a hacer para "darse un gusto". Lancha, reposeras, y hasta una sombrilla de paja.


Pileta climatizada, varios grupos circulaban con su copa como nosotras. Tipo publicidad de Parliament o esas de Marlboro o Chesterfield de los 80...got it?

Carry: "Chicas, la clave es hacerse amigas de las chicas"
Yo: "De las chicas? No entiendo"
Carry: " Si, si, les caes simpáticas y sin parecer desesperada, después los amigos de las chicas se te suman y te quieren conocer, pero vos no fuiste directo al objetivo, captás?"

Carry es una de mis amigas más jodona y divertidas con amplia experiencia en trabajo de campo. Como muchas de nosotras, se acaba de separar. Y como suele suceder tras un fuerte desengaño, decidió volver a las fuentes.

1.15 hs. Pasamos adentro de la sala. Gente cool, hombres divinos, mujeres divinas, champagne y snacks a piacere. DJ contratado, luces espectaculares, mucho Dolce & Gabbana, mucha marca aspiracional junta. Una fiesta privada para 70 personas a pleno.

Noto que Mari empieza a tomar champagne tras champagne. Pau empieza a chamuyarse con un rubiecito. Carry al borde de la pile, haciendo sus públicas. Yo? Yo chamuyando también claro.
Lo que mis amigas llaman "la danza del apareamiento".

2.00 hs. Mari me pide que la acompañe al baño. Tanta ingesta de alcohol comienzan a dar sus primeras señales y se siente un poco mal. Mientras la espero en la puerta, veo que hay un ventanal que da a la calle. Empiezo a mirar, a ver si veo a Pau, que se esta hablando con chico, si todo está ok. Uno nunca sabe caundo estas cosas pueden terminar o como la mejor anécdota o en una zanja destripada.

2.15 hs. Se acerca un chico petiso, simpático, a hablarme. Les adelanto que se llama Juan, y por suerte, no Martin.

J: Linda, que hacés acá sola mirando por la ventana?

Nota: Quiero aclarar que odio cuando me dicen "Linda " para iniciar una frase. Me hacen sentir un gato, o una descerebrada, una especie de chica Tinelli. Controlando mi ira, le contesté:

Yo: Hola, estoy esperando a una amiga que está en el baño y otra que está afuera"
J: Pero afuera? Qué hace afuera?
Yo: No, se fue con un chico, ...
J: ah...ya entendí pero todo bien! Dejala que disfrute y te invito a tomar algo.
Yo: Tengo a Mari en el baño, no puedo (Mientras sigo mirando por la ventana)
J: Mirá, te propongo que vayamos a dar una vuelta afuera, buscamos a tu amiga a ver si está todo bien y volvemos si?
Yo: Bueno...total después le aviso a Mari.

Y me voy con él afuera. Mientras escudriño los autos, sin querer parecer inoportuna, Juan me muestra el suyo. Un BMW coupé gris que, si bien yo no se mucho de autos o modelos, era impresionante. Debo aclarar que AMO los autos. Un gran punto débil.

J: Querés subir?
Yo: jaja, que gracioso, la gran "subi q te llevo"
J: Naaaa, te lo digo buena onda, nada que ver.
Yo: Bueno pero solo para mirar.
J: Mira para que te quedes tranquila, te subis al asiento del conductor. Asi no te perseguis que te voy a violar o algo de eso, ok?
YO: OK.

Frente al tablero alucinante, sentada en esos asientos de cuero, todo lujo, todo placer, me fui hundiendo en la atmosfera de "y bue, que me importa". No me acordé de Mari en el baño. Me olvidé de las chicas. Me olvidé de las reglas, de lo que está bien y que está mal. Me olvidé del amor que no aparece. Y me olvidé también que el auto no era mío.

3.00 hs: Encendí y mientras Juan, me daba el ok, nos fuimos...

viernes, 7 de agosto de 2009

Las Fab Four

Sin mucho que explicar, solo que me parecen geniales y talentosas, los invito a leer hoy:

http://dejacorrerelrio.wordpress.com/2009/08/08/merecer/

y Imperdible!

http://lepasoaunaamiga.wordpress.com/2009/08/06/vera-volatil/

Me voy a comer pizzas!! besos

miércoles, 5 de agosto de 2009

Al grano dos

Dice Freud que cuando uno vive algo pasivamente, de manera traumática, luego intenta elaborar la vivencia activamente.

Quien iba a decir que iba a estar del otro lado tan rápido.

Así como Martín medio me hechó flit ayer a la tarde, así hoy tuve que ejercitarme en la tan poco practicada arte de rechazar. Pero así como no me gusta la histeria y el esquivar el bulto, traté de ser coherente.

SMS recibido hoy 10: 44
Remitente: Martin bis
Destintario: Olivia P

Hola! keria sber como andas y si keres ir al cine vier aver HPot

Mi respuesta:

Hola, mira ando medio en una historia y quiero ser franca. Prefier q seamos amigos.


No obtuve respuesta claro.

Y pensé cuando lo conté en la oficina y todos me tildaron de "perra", "fría", "que rechazo las oportunidades", "que se te está yendo el tren", mientras que a misma actitud de Germán lo tildaron de "genio", "seductor", "winner", "anda matando muñecas de a una", "bajatela y listo", cuanta desaprobación que sentimos a veces las mujeres al tomar la posición activa y decir no. Y cuanta culpa hasta yo sentía, yo, mi, que tantas veces fui la muñeca que bajaron o la chica del momento.

Con la mente despejada, acepté la invitación de Carry de ir a una fiesta en Santa Barbara el sábado. Fiesta gran gran, parece. Un poco de diversión light.

Lo que sí, no más Martines por ahora.

Al grano

Hoy nuevamente fui al gimnasio, y sabiendo a lo que me exponía, decidí ir al horario que sabía era altamente probable me encontraría con Martín 1. Pero esta vez no iba a huir.

Planificando mi look casual, yendo por única vez con el pelo con brushing al gimnasio, (nunca un brushing iba a durar tan poco), me lo encontré tal lo pensado en las cintas.

Y esta vez, antes de que me decidiera enfrentarlo, Martín 1 vino a saludarme, tomando la iniciativa.

M: Hola, como estás?

Yo: Hola, todo bien? Y, estás mejor?

M: Si, si, nada grave. Tamiflu y ya a los dos días me sentía bárbaro. Ahora vine a hacer un poco de ejercicio. Estuve en cama varios días…

Yo: Claro, claro, bueno me alegro. ..Todo bien entonces?

A veces me siento cansada de la parodia y creo que la acción directa es la única manera de saber las respuestas que buscamos. Lejos de la histeria, cuando algo me interesa voy al grano. Y así lo hice.


Yo: El otro día te vi en el Msn, te iba a invitar salir para cuando te recuperaras, pero bueno después no me animé. La otra vez invitaste vos, así que pensé que esta vez podía hacerlo yo… (Tratando de lucir mujer canchera y moderna)

M: Si, bueno, después arreglamos… (Luciendo evasivo)

Surgiendo de repente todas las defensas y los temores de rechazo, me atajé.

Yo: Bueno, si no querés no importa.

M: Si, pero bueno, ya arreglaremos. Yo te llamo.

Esa frase, tan escuchada, tan repetitiva, tan cliché “Yo te llamo”, tan escuchada e igual a “No te pienso llamar”, aprendida de experiencias anteriores, encendió mis pensamientos.

Me quedé mirándolo, me reí y continué con la parodia.


Yo: “Dale, arreglamos cualquiera de estos días”


A veces pienso cuanto más fácil es decir las cosas como son. Qué nos impulsa a simular. Será no lastimar al otro, será la cobardía, será que el hacer como si es menos comprometedor.

Lo único que me alegra es que, ya sé que evidentemente tengo un problema de registro: la mejor cita de mi vida en años no fue más para el que una salida más, nada trascendente.

A otra cosa.

lunes, 3 de agosto de 2009

Submundos

Siempre acostumbro contar mis historias a mis amigas, la mayoría de ellas solas o en desventuras o relaciones incipientes o en separaciones recientes. Carla, Vera, Dani, Flor, Malu y Pampa suelen ser las destinatarias de mis relatos.

Pero el sábado a la noche salimos todas también con mi amiga Francisca. Somos amigas desde la primaria, nos vemos muy de vez en cuando, la amo, pero, me cuesta seguir las historias con ella porque a veces no me entiende: Fran está casada con 3 niños hace 10 años.

No puedo evitar reírme cuando me da sus feedbacks de mis relatos. Al contarle de las “citas seriales”, del “Chat” y las citas a ciegas, Francisca en su submundo solo puede encontrar un correlato comparativo en el mundo de la ficción.

Puntualmente le conté que entre todos mis contactos “a ciegas” que tengo, hay uno con el que me río mucho a veces cuando estamos aburridos los dos en la oficina. Se llama Mauro, (otra M…shit).

Mauro me tiró la onda de vernos, a lo que le dije que lo iba a pensar, di vueltas, porque la verdad que vengo un poco agotada. Pero como que la amistad toma forma.

Francisca soló me responde: “Ah! Como Lisandro de Valientes!!!”

Vera, Carla, Malu y Pampa que estaban escuchando, y yo, no pudimos más que estallar en carcajadas.

Pilates, mi refugio

El sábado me desperté repentinamente cuando sonó mi celular con la melodía de Lost. Era mi amiga Analía que me llamaba intrigadísima por los resultados del viernes. Apesadumbrada, sombría y muy dormida le conté paso a paso el transcurrir.

A.: “Y no da otra salida, para ver qué onda? Quizás una vez más pueden salir”

Analía tiene tantas ganas como yo de que encuentre a algún Mr. Right (no digo EL hombre. EL ideal, alguno que me guste para salir y estar estable al menos un tiempo!)

Yo: “No, Ana, me da re pena, te juro que no sé manejar esto, pero no quiero volver a pasar la incomodidad de ayer, descubrí lo que es la anti-química”

A.: “Anti química?”

Yo: “Si, porque no es solo la falta de química, o que no te guste del todo; es que, un ser normal directamente te repela al menor contacto sin razón alguna!. “

A.: “Yo creo que es porque estás con el otro Martín en la cabeza”

Yo.: “Puede ser que, si, porque si bien yo me predispongo a las citas seriales una tras otra, quizás mi cuerpo no se predispone igual”

A.: Qué cagada, y si te vuelve a invitar que vas a hacer?”

Yo. : “No sé”

Por primera vez me doy cuenta que mi pasado está jugando en mi contra. Porqué? Porque yo siempre fui de esas novias crónicas, que de adolescente siempre salía con un chico un día a tomar un café y…4 años de novia. Corte. Otro café con otro chico, y … casi casamiento. Mi pasado lleno de estabilidades se me rebelaba en contra en el presente; de repente hoy a mis 31 años me doy cuenta que no tengo la experiencia en salir y cortar a la segunda o tercer salida, en decir NO, no me gustas. Mi hermana menor de 16 años está mucho más aceitada en estas artes que yo.

Y ante tantas rechazos sufridos en estos últimos años, me pregunto, porqué si ellos siempre te despachan sin problemas y sin culpas, a mi me cuesta tanto esto último, como si le debiera algo a alguien.

Revuelta en mis pensamientos neuróticos, decidí ir al gimnasio a airearme. Correr siempre me hace bien.

A las 18 hs., fiché en el gimnasio del barrio, y subí al primer piso. Doblo a la derecha, y ahí donde estaban las cintas, estaba él. Martín H1N1. Martín que supuestamente aún no había cumplido los 7 días de cuarentena. Y mi primer pensamiento, al contrario de lo que dicta el sentido común, fue tratar de esconderme.

Pero me vió, y me saludó con la mano, sin gesto aparente de remordimiento.

Podría haber tomado la cinta a su lado y encararlo, o al menos, hacerme la tonta y preguntarle de su repentina salud.

Podría haberlo simplemente saludado, y seguir de lado como quien va en realidad a pilates.

Pero no.

Lo primero que hice fue hacer como que no lo ví, envuelta en una nube de vergüenza que no tenía porque sentir, y murmurarme a mi misma de manera incoherente y ridícula:

“Justo hoy que vine con esta calza pedorra. Que no me mire de atrás, que no me mire de atrás”

Y seguí de largo. Pilates nunca fue tan mejor escondite.

sábado, 1 de agosto de 2009

La forma de las cosas

El viernes salí del trabajo y me compré unos zapatos atigrados tipo chatitas que me torturaban un poco, pero la ocasión lo merecía. Cita, teatro, un chico genial.

Pero, me daba cuenta cada vez más a medida que pasaban las horas que no tenía el entusiasmo que debería sentir. Ese pensamiento me había asaltado varias veces durante el día. No podía sentir esa emoción que se supone una siente ante una cita. Me daba cuenta que, Martin 1 me había pegado mucho más, y si bien hay que seguir, a veces el corazón simplemente no concuerda con lo que se supone debemos hacer.

Llegué. Y Martín bis estaba de traje, esperándome. Sí, de traje. Me pareció rarísimo, porque los viernes hasta en los lugares más rigurosos es casual day. Le pregunté que onda, me dijo que había estado con unos clientes. Y pasamos a entrar a la sala.

Como todo caballero, me tomó de la espalda y me guiaba a pasar. Cuanto hace que no tienen esos gestos conmigo!

Enseguida nos sentamos, fila 4, centro.

Martín sacó el tema de que le encantó, cuando chateabamos, el hecho de que yo amara la música clásica y sobre todo, mi emoción con el cello. Hasta tomé clases hace unos años con un cellista ruso bastante conocido que me había elogiado las manos y los dedos largos que tengo. (Parece que es una condición excluyente para hacerse habilidosa en este instrumento.)

La música clásica es una pasión que tengo. Inexplicable porque nadie en mi familia cultiva el arte o el gusto por la ópera o la música clásica. Le conté que solía ir sola a ver obras, y que hasta me iba al Colón hace unos años a escuchar ballet, o los grandes clásicos desde las últimas y más baratas localidades. De esas donde no ves nada.

Lo que no le conté es que no fui más desde la última vez que, tras cortar con Juan, ví el Lago de los cisnes y solo así pude empezar a hacer el duelo.

M:”Tenés que retomar eso”, me dijo

Yo: “si, ya se, es que no tengo tiempo para todas las cosas que quiero hacer”, me excusé.

La obra es excelente, se llama “La forma de las cosas” y habla justamente de, como nos llevamos a veces por la forma de las personas para prejuzgar, para sentir, para vivir.

Me tomó la mano, y me invitó a cenar. Caminamos por Corrientes y, más allá de mi sufrimiento de pies, me sentía incómoda.

Durante la cena, por momentos me decía a mi misma “me gusta un poco”. Pero en cuanto me tomó la mano, sentí molestia. Tanta que, no podía acompañar el movimiento de sus manos con las mías.

Mis dedos tiesos, antinaturales, evidentes. Mi cuerpo no acompañaba lo que mi cabeza me dictaba.

Yo, que no soy una puritana precisamente, y me he dejado llevar por pasiones muchas veces en mi vida, de repente no podía simplemente tomar la mano de este chico, genial, culto. No es feo, no es desagradable.

Mientras nuevamente el guardia de seguridad del edificio, fue testigo de mi arrival con un candidato, Martín me pidió un beso, tímido. No veía la hora de entrar a mi casa. La química existe o no, evidentemente. No me voy a culpar, porque yo merezco sentir al menos atracción por el otro.

La forma de las cosas a veces nos aleja de buenas oportunidades. Qué bronca.